Salvación para Todos: el regalo de Dios sin distinción
Juan 3:16 resume el corazón del evangelio: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.» La salvación no está reservada para unos pocos privilegiados, sino que es una invitación abierta a todo aquel que cree.
El apóstol Pablo lo confirma en Romanos 10:13: «Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.» No importa tu pasado, tu origen o tus fallas: la gracia de Dios alcanza a todos por igual a través de la fe en Jesucristo. Ninguna persona está fuera del alcance de su amor.
Si aún no has recibido este regalo, hoy es el día para hacerlo. Y si ya lo conoces, que este mensaje te recuerde la responsabilidad de compartir esta buena noticia con quienes todavía no la han escuchado.


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