Como un Niño: la fe sencilla que Jesús elogió
Jesús enseñó a sus discípulos: «de cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos» (Mateo 18:3). Como un niño describe la actitud de humildad, confianza y dependencia total que Dios busca en Sus hijos, en contraste con el orgullo y la autosuficiencia del adulto.
Un niño confía sin cuestionar el carácter de quien lo cuida, recibe sin sentirse merecedor y depende sin vergüenza. Esa es la fe sencilla que agrada a Dios: no una fe basada en méritos o logros, sino en la confianza plena de que el Padre celestial cuida de nosotros (Marcos 10:15).
Volver a ser como un niño delante de Dios significa soltar el control, dejar el orgullo espiritual y recibir Su reino con humildad y asombro genuino.


