«Bajo su gracia» nos lleva al corazón del evangelio: ya no vivimos bajo el yugo de la ley y la condenación, sino bajo el favor inmerecido de Dios que nos justifica y nos transforma. Este mensaje explora las implicaciones prácticas de vivir bajo la gracia, no como una licencia para pecar, sino como el poder que nos capacita para vencer el pecado y caminar en santidad genuina. Descubre por qué entender correctamente la gracia de Dios cambia radicalmente la forma en que nos relacionamos con Él, con nosotros mismos y con nuestra identidad como hijos e hijas amados.



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